INFANCIA
Fernando Rielo nació en Madrid el 28 de agosto de 1923, en el seno de una familia humilde de ocho hermanos, siendo un niño superó dos graves enfermedades que estuvieron a punto de acabar con su vida, no ocurrió lo mismo con tres de sus hermanos, la dureza y las penalidades de la vida de entonces hizo que crecieran 5 hermanos, que por poco se queda en 4, pues Fernando estuvo al borde de la muerte, pero por una curación "espontánea y difícilmente explicable" según el médico, recuperó la salud, acudía diariamente al colegio, a un colegio céntrico de Madrid, y aprovechaba las idas y venidas para rezar, y procuraba transformar sus pequeñas cosas cotidianas "en actos de amor por Dios".
En sus escritos posteriores, y recordando estos tempranos años de su vida, nos cuenta como "notaba la presencia continua del Padre", como amaba a Dios y sin saber porqué lo hacía en la figura del Padre, hay otras personas que desde pequeñas sienten una afiliación especial hacia Cristo, hay santos y santas muy conocidos que desde pequeños tuvieron una especial relación con su Angel Custodio, sin embargo, Fernando, notaba esa presencia especial y continua de Dios en la persona de Dios Padre, quizás por ese motivo todo aquello que hacía (pequeñas cosas cotidianas) se las ofrecía a El y las convertía por tanto en acto de amor.
En 1936 estalla la guerra civil, en Madrid es mayoría el bando republicano, comienza el asesinato de monjas y sacerdotes, Fernando hace su Primera Comunión a pesar del peligro que ello encierra, su familia, también cristiana, que conoce el riesgo lo acepta, como era de esperar se enteran personas que realmente sienten odio por los católicos, los acusan a las autoridades del bando republicano, la Iglesia Católica es perseguida en España en esos momentos, se queman Iglesias y conventos por toda la geografía nacional, se buscan a las familias de todos los niños que hicieron la primera comunión, Fernando es reconocido en plena calle cuando iba al colegio, avisado un miliciano de la presencia de este niño católico de 12 años es apresado y puesto en una pared con la intención de fusilarlo, milagrosamente salva la vida en el último momento, se desconoce el motivo pero es puesto en libertad con una advertencia clara "la próxima vez que te veamos en una Iglesia pierdes la vida", como los primeros cristianos estuvo a punto de dar su vida por su fe, es entonces y a la temprana edad de doce años cuando realiza este juramento:
" te prometo Señor, vivir y transmitir el Evangelio, con el sacrificio de mi vida y de mi fama, y fiel al mayor testimonio y prueba de Amor, morir por Ti ".
En sus primeros 12 años de vida estuvo a punto de morir en 3 ocasiones, dos por enfermedad y 1 por su fe.